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III Foro Ibn Arabi: Presenca de las religiones en el diálogo y la violencia en el ámbito mediterráne PDF Imprimir E-Mail

Toledo, 1998

El II Foro Ibn Arabí, celebrado en L'Aquila, había dejado abierta una discrepancia en el modo de ver e interpretar las relaciones entre las religiones y la violencia contemporánea. Don Elio Bromuri, docente de ecumenismo y del diálogo entre las religiones en el Instituto Teológico de Asís, había afirmado que las guerras de religión pertenecían al pasado. Mientras otros, entre los que me encuentro, pensábamos que las religiones, aliadas a las definiciones de determinadas identidades políticas o a las reclamaciones históricas de ciertos líderes nacionalistas, seguían siendo un componente fundamental de la violencia. Y, lo que es más grave, que generaban en muchos combatientes un sentimiento de guerra santa, de lucha contra el infiel, que imponía una especial crueldad.

Es cierto que las religiones no aparecen como el banderín de enganche de épocas pasadas. Es cierto también que - y esto no sería nada nuevo - las causas políticas son a menudo las que calculadamente se aprovechan de las convicciones religiosas y las introducen en los discursos contra sus enemigos concretos. Es cierto que hemos asistido a la "conversión" de más de un caudillo que , tras una carrera política en la que las religiones no habían desempeñado papel alguno, empezaron a recibir mensajes divinos de la noche a la mañana para ganar adeptos a su causa. Citaré sólo dos ejemplos, uno, el Nacional-Catolicismo español, con las inolvidables imágenes del General bajo palio; otro, el de las súbitas invocaciones islámicas de Sadam Hussein, con las que, sin duda, consiguió - unidas al discurso contra el Occidente Europeo y los Estados Unidos - la solidaridad de toda la "nación árabe" en la Guerra del Golfo. El tema era - y en eso Don Elio Bromuri tenía razón - el petróleo y el dominio del territorio, pero es lo cierto que el islamismo dio a la causa de Sadam una imagen distinta, que millones de árabes aceptaron como verdadera. Y ¿ acaso la calificación de Cruzada anticomunista no fue, en nuestro país, una fórmula católico-política destinada a conseguir la adhesión de miles de españoles de la clase media, deseosos simplemente de conservar las tradiciones familiares?

En el Foro anterior, había quedado claro que nuestra intención no era indagar en las disputas teológicas, ni, tampoco, analizar las tensiones internas que, en la interpretación de sus textos revelados, arrastran las religiones a lo largo de los siglos. Y también, afirmar, frente a quienes, aun desde distinta religión, nos proponían la "superioridad espiritual" de los creyentes respecto de los agnósticos o no creyentes, que en todos los campos existe un pensamiento que defiende la convivencia y otro que proclama la "pureza" de la exclusión. Y, en definitiva, que era desde la práctica social, desde el proceso histórico, desde donde nosotros queríamos pronunciarnos y, en la medida de lo posible, contribuir a la creación de un espacio de diálogo y de respeto, considerando igual estorbo el integrismo religioso y el integrismo laico, es decir, la imposición colectiva de una religión o la negación de la libertad de la persona para decidir sus convicciones.

Solicitud en nada acorde con la experiencia histórica, donde las religiones han ocupado un lugar relevante en la dirección política de los pueblos y han contribuido - a través de las expulsiones, conversiones y otras intervenciones - a determinar su composición, su identidad colectiva y sus proyectos de futuro. La alianza del poder y la religión no sólo es una norma histórica sino, en el caso del islam, una exigencia religiosa. El Rey lo ha sido de los ciudadanos y , a la vez, de los creyentes, y el Corán ha sido una fuente legal. Y si Cristo dijo " A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar", justo es reconocer que la Iglesia ha estado muchas veces más cerca del Cesar que de Dios. Y en cuanto a la condición política de la religión judía, no cabe limitarse a decir que los judíos aceptaron durante siglos la sumisión a los gobiernos de los países donde vivían y que ha sido el sionismo el que, modernamente, desoyendo la espera de un Mesías que debía liderar la creación del nuevo Israel, se lanzó a la construcción de un Estado.

De hecho fueron razones históricas - el holocausto - las que contribuyeron a la concreción de un viejo sueño religioso, liberado de la penumbra con la conquista de las tierras palestinas y el ejercicio de una violencia de la que da fe la historia de los últimos años. ¿Y no es un hecho que los partidos religiosos juegan un papel importante en la vida política de Israel?

Con estos antecedentes, no es nada sorprendente que el tema del III Foro Ibn Arabi fuera el de Presencia de las religiones en el diálogo y la violencia del ámbito mediterráneo. Y que propusiéramos a nuestros ponentes una reflexión sobre los acontecimientos que han marcado la historia de nuestros días, contando para ello con expresiones del pensamiento laico, con representantes de diversos organismos europeos, o internacionales - como la UNESCO o Amnistía Internacional - con personas del ámbito civil, político y cultural adscritas al espacio geográfico de las tres religiones, pero sólo excepcionalmente integradas directamente en sus estructuras, procedentes, además, de países que han conocido recientemente las consecuencias de enfrentamientos bélicos impregnados de referentes religiosos. Como era el caso de la confrontación entre Israel y Palestina, apoyada ésta por el mundo árabe - de ahí la invitación al Embajador de Egipto en España -, o el de Bosnia-Herzegovina, cuya mayoría islámica fue esgrimida por el entonces líder croata como un argumento para su conquista.

TEMAS Y PONENTES

PANORAMA GENERAL
José Vidal Beneyto, España
Secretario General de la Agencia Europea de Cultura (UNESCO)
El papel de las religiones en la creación de una cultura de la paz
Carlos Spotorno, España
Secretario General de la Comisión Española de la UNESCO
Panorama general de la incidencia de las tradiciones religiosas en los conflictos del Mediterráneo
Jerónimo Páez, España
Presidente de El Legado Andalusí
Valor del legado andalusí

EL DIALOGO INTERCULTURAL E INTERRELIGIOSO DESDE EL MUNDO JUDÍO
Erez Biton, Israel
Poeta de origen sefardí y Presidente del Centro Mediterráneo de Israel
Literatura y convivencia
Gran Rabino Samuel Sirat, Francia
Vicepresidente de los Rabinos de Europa
La responsabilidad contemporánea de las religiones
Rena Molho, Grecia
Vicepresidenta de la Comunidad Judía de Salónica
Antisemitismo popular y estado policial en Salónica durante su anexión a Grecia

DIALOGO INTERCULTURAL E INTERRELIGIOSO DESDE EL MUNDO CATÓLICO
Carmelo La Rosa, Italia
Sacerdote. Miembro del Comité de la Perdonanza de L'Aquila
El legado de la Perdonanza
Enrique Miret Magdalena, España
Escritor. Presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII
Violencia religiosa y realismo no violento
S.A.R.- María Teresa de Borbón y Parma, España
Investigadora del derecho constitucional islámico
Sobre la determinación religiosa: el ejemplo de Irlanda
Marco Orsolic, Bosnia-Herzegovina
Teólogo y filósofo. Director del Centro
Diálogos interreligiosos en Bosnia-Herzegovina en el contexto europeo
y mediterráneo
Beatriz Ferenczi Gómez, Francia
Investigadora de la enseñanza de las religiones en los sistemas pedagógicos
Las primeras nociones de religión en la enseñanza primaria
Celia Zafra (Amnistía Internacional), España
Miembro del Comité Ejecutivo Federal de Amnistía Internacional
Un año de promesas rotas: informe sobre los crímenes y delitos amparados
en argumentos religiosos

EL DIÁLOGO INTERCULTURAL E INTERRELIGIOSO DESDE EL MUNDO ISLÁMICO
Paul Balta, Francia
Historiador y especialista en el mundo árabe
Instrumentalización del Islam en los conflictos mediterráneos
Eshan Naraghi, Irán
Escritor. Asesor para temas islámicos del Presidente de la UNESCO
De lo sagrado a lo real, el surgimiento de un islamismo radical
Aziza Bennani, Marruecos
Ex Ministra marroquí. Vicepresidenta de la Fundación las Tres Culturas
La cultura de la paz
Ibrahim Spahic Bosnia-Herzegovina
Director de la Casa de la Paz, de Sarajevo
Diálogo democrático en Bosnia-Herzegovina en el contexto europeo y mediterráneo
Hussein Haridy, Egipto
Escritor. Embajador de Egipto en España
La visión de Egipto sobre la incidencia actual de las religiones en los conflictos mediterráneos

CONCLUSIONES
José Monleón
Director del Congreso

DECLARACIÓN DE TOLEDO

1.- Necesidad de la libertad de creencia, de expresión y de respeto al otro, condenando cualquier acción que se oponga a estos derechos.

2.- Las religiones han contribuido al desarrollo de la cultura y la civilización. Sin embargo, es decisiva la responsabilización de la sociedad civil, de los dirigentes de las religiones y de las fuerzas políticas para conseguir el diálogo, la convivencia y la paz en el mundo, a fin de que no se respetan los hechos y connivencias negativas que han contribuido a las confrontaciones humanas y a las injusticias históricas.

3.- En las tres religiones del Libro hay una coincidencia en los valores humanos que fomentan. Las diferencias dogmáticas no pueden olvidar este factor de coincidencia para el avance social de la humanidad.

4.- Se rechaza el uso de las religiones para imponer una estructura social y política inspirada en ellas, siendo inadmisible tanto el integrismo religioso como el integrismo laicista.

5.- Es importante el conocimiento de las religiones y culturas, especialmente en la educación de la juventud, cuyo contenido debe ser respetuoso con todas ellas. Para el desarrollo positivo de la humanidad, es necesario el uso de los medios de información y comunicación, que deben contribuir al conocimiento imparcial de las religiones y culturas.

6.- Todos los que vivimos en el ámbito mediterráneo tenemos una responsabilidad en el desarrollo de estos valores humanos para conseguir que la cultura de la guerra sea sustituida por una cultura de la paz. Y para ello hemos de corregir las causas que han producido la cultura negativa de la violencia, modificando nuestro modo de pensar. Este ámbito mediterráneo debe ser el laboratorio para el fomento y la promoción de este cambio hacia la democracia, la libertad, la extinción de la pobreza y el fin del exterminio humano. Esta responsabilidad se hace especialmente grave en un momento histórico en donde la globalización está marcando la marcha hacia un mundo nuevo donde todos somos dependientes de todos y donde la negación del diálogo y de la colaboración conduce a la violencia permanente, a las injusticias y al enfrentamiento.

7.- Las reflexiones hechas en el ámbito mediterráneo y en el de sus tres religiones monoteístas se abren a todas las sociedades humanas, conservando en todo caso la especificidad cultural de cada una de ellas. Es básico para esta convivencia el desarrollo de una ética universal que sea respetada por las diferentes religiones y culturas.

8.- Este Congreso, convocado en el cincuentenario de la Declaración de los Derechos Humanos, se inscribe en un conjunto de iniciativas que se vienen celebrando en todo el mundo desde hace años.

9.- Los congresistas solicitan la colaboración de la UNESCO, la Comisión Europea y la Conferencia Euromediterránea para proseguir en esta línea de trabajo y cooperación en nuevos encuentros y manifestaciones.

 

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